Rubiá es un pueblo típicamente rural donde han destacado claramente dos productos: el vino y las castañas. Ambos productos han sido fuente de subsistencia durante muchos años pero, en la década de los años 70 comenzaron las explotaciones de pizarra que provocaron un gran cambio en la estructura económica del lugar. Así los jóvenes que encontraban dinero "fácil" en las canteras fueron abandonando paulatinamente los campos; Esta situación llevo al estado actual, donde la economía familiar se basa en el trabajo asalariado, complementado con pequeñas explotaciones agrícolas y con algunas piezas de ganado. De todas formas, vino y castañas son todavía muy importantes en esta economía. Así, el vino es comercializado por modernas bodegas y posee la denominación de origen de valdeorras;

Denominación de origen de  los vinos de Valdeorras.

Pero sin duda, el producto estandarte de Rubiá son las castañas, que son exportadas tanto al mercado nacional como internacional y convierten a Rubiá en uno de los principales productores mundiales. De ellas se elaboran productos como el marrón glasé, que es muy cotizado en el mercado japonés.

Castaño.